CIRCE participa en Flexcoop, un proyecto para flexibilizar la demanda eléctrica de los usuarios y mejorar la operación de la red, de modo que tanto ellos como la red eléctrica se vean beneficiados

Las fuentes renovables van a contar con una creciente presencia en el futuro modelo energético. Sin embargo, estas tecnologías dependen frecuentemente de factores meteorológicos, por lo que su producción es poco flexible, y su forma de operar consiste en adaptar dicha producción a la demanda que se estima.

Sin embargo, un nuevo proyecto europeo busca precisamente lo contrario: que sea la demanda de energía la que se adapte a la producción, y así evitar el uso de unidades de generación marginales poco eficientes y contaminantes para cubrir costosos picos de demanda. Es lo que se conoce como gestión activa de la demanda (comúnmente denominado Demand Response), y plantea una revolución en el papel que los usuarios vamos a desempeñar en el nuevo escenario energético.

El proyecto Flexcoop es una iniciativa financiada por la Comisión Europea en el programa de investigación Horizon2020. Cuenta con la participación de empresas y centros de I+D de hasta diez países europeos, entre los que se encuentra CIRCE. Durante los 3 años de ejecución del proyecto, CIRCE estará a cargo de modelar y predecir distintos aspectos como la flexibilidad de la demanda, el almacenamiento de energía o la interacción con vehículos eléctricos.

El proyecto busca generar las herramientas necesarias para que los usuarios domésticos puedan flexibilizar su demanda sin reducir el confort en su vivienda, y para que las cooperativas puedan actuar como agregadores de esa flexibilidad y utilizarla en los mercados, para que sus cooperativistas obtengan un beneficio económico a cambio

Un nuevo papel para los consumidores
Gracias a Flexcoop los usuarios domésticos pasarán a ser prosumidores, ya que se convertirán en usuarios activos de la red eléctrica. Con el nuevo esquema de flexibilidad a la hora de consumir energía planteado por Flexcoop, podrán ahorrar energía y beneficiarse de mejores precios. Adicionalmente podrán poner puntualmente su flexibilidad de demanda al servicio de los sistemas de ajuste del mercado eléctrico, de manera automática y sin afectar a sus preferencias de confort, y ser retribuidos por ello por el mercado a través de los agregadores de demanda.

En este nuevo sistema los consumidores deberán firmar un contrato con un agregador de demanda donde se especifique las preferencias de usuario, niveles de confort, responsabilidades y confidencialidad en el uso de datos.
En sus viviendas, instalarán un dispositivo Open Smart Box (OSB) que recogerá la información de una serie de sensores de temperatura, humedad, calidad de aire y luminosidad. Con esta información el dispositivo actuará de forma automática sobre sistemas eléctricos de calefacción, refrigeración, agua caliente e iluminación regulable.

Las señales de los sensores serán recibidas por el agregador, junto con señales externas de clima, precios de la energía etc. El software de gestión del agregador, diseñado por FLEXCoop, será capaz de calcular la energía obtenida a corto plazo por agregación de la flexibilidad de demanda de los consumidores. Así podrán responder con ofertas de energía a las llamadas del operador de red para cada evento, ejecutar las variaciones de demanda a través del OSB de cada usuario, y recibir la remuneración del sistema por el servicio realizado.

Mediante un sistema basado en protocolos de medida y verificación, el agregador calculará la demanda de energía puesta a disposición por cada usuario en cada evento y repartirá la retribución de manera proporcional a la participación.

Cooperativas de energía y agreagores de la flexibilidad
En cuanto a las empresas de servicios energéticos, el proyecto desarrollará nuevos modelos de negocio, permitiendo a las cooperativas energéticas crear nuevos servicios innovadores para los prosumidores e introducirse en los mercados de energía bajo el papel de agregador. Es decir, una nueva figura que permita agregar la capacidad de variar la demanda de consumo eléctrico de un gran número de pequeños consumidores, para comercializarla tanto en mercados diarios e intradiarios de generación (plantas de generación virtuales), como en el mercado de mecanismos de ajustes del sistema eléctrico.

Para poder alcanzar todo esto, Flexcoop llevará a cabo una serie de demostraciones en viviendas de usuarios. En ellas mejorará los sistemas domésticos inteligentes con la integración de sistemas de gestión activa de la demanda, y el uso de las TIC para monitorizar los parámetros de consumo y confort de los hogares a tiempo real. También permitirán controlar remotamente los sistemas inteligentes para reducir o variar los consumos en momentos determinados, evitando picos de demanda y sin afectar el confort del usuario.

El objetivo final es el de ofrecer una solución modular, basada en estándares abiertos, que garantice la interoperabilidad continua entre redes inteligentes, sistemas de gestión de la energía y dispositivos domésticos inteligentes. Además se busca obtener un resultado que tenga un alto potencial de replicación en toda la Unión Europea.

Por este motivo Flexcoop también abordará las principales barreras de entrada en el mercado para los prosumidores, con la introducción de modelos de negocio adecuados para las cooperativas energéticas, así como aspectos legislativos y normativos.