Análisis y ensayo de sistemas eólicos ante huecos de tensión

AutoresComech Moreno, Maria Paz
Año publicación2008
Categorías
CódigoCP-0489

 

Resumen
Si bien los parques eólicos son relativamente recientes, la energía del viento ha sido aprovechada desde el principio de los tiempos para la navegación a vela, los egipcios ya la usaban en el 4.500 a.c. La primera turbina eólica de funcionamiento automático para generación de electricidad fue construida por Charles F. Brush a finales de 1.887. Era un gigante con 144 palas fabricadas en madera de cedro capaz de desarrollar 12 kW. El verdadero auge de la generación eólica comenzó a partir de 1.981. En este año, la innovación tecnológica, junto con la experiencia de fabricantes y promotores produjo un incremento en el rendimiento de la producción de energía eólica, y por tanto en su rentabilidad. En Aragón, el primer parque eólico fue el de La Muela I inaugurado en mayo de 1987.

Este parque está compuesto por 12 aerogeneradores con una potencia nominal unitaria de 30 kW. Estas máquinas utilizan una turbina de paso fijo que arrastra un generador asíncrono de jaula de ardilla, directamente conectado a la red. Actualmente, los sistemas eléctricos de potencia están experimentando un gran cambio en su estructura debido a la incorporación de la generación proveniente de fuentes de energía renovables. La red, anteriormente basada en relativamente pocos generadores síncronos de gran potencia, ha evolucionado para ser una nueva organización con múltiples generadores basados en diferentes tecnologías. El incremento de la potencia eólica instalada en las redes eléctricas en los últimos años ha hecho que haya aumentado la preocupación de las compañías eléctricas por los posibles problemas de estabilidad que este tipo de generación pudiese provocar. Todavía hoy existen grandes limitaciones que afectan a la implantación de la generación eólica en la red. Por un lado, está la variabilidad del viento y la imprecisión en su predicción, y por otro, el impacto que este tipo de generación puede tener sobre el correcto funcionamiento del sistema eléctrico. La variabilidad del viento hace que la potencia eólica generada pueda pasar de un máximo de generación a un mínimo en pocas horas. Además, la posibilidad de que no haya suficiente viento en las horas punta de demanda hace que sea necesario disponer de generación de reserva. En la Figura 1. 2 se muestra la potencia eólica generada y la demanda existente en la mañana del 2 de octubre de 2007. La generación eólica a las 9:53 era de 890 MW de un total de 12.323 MW eólicos instalados (7,22 % del total).