CIRCE colabora con Dow Chemical Ibérica y Verallia en sendos proyectos de I+D para mejorar la operación de los sistemas de combustión y avanzar hacia la industria 4.0

El 25,3% del consumo de combustibles en la Unión Europea se produce a nivel industrial, con una eficiencia típica de la combustión que se sitúa alrededor del 75-85%. Alrededor de 1.700 compañías en la Unión Europea cuentan con plantas de combustión de potencia superior a 50 MW. Por su parte, solamente en España existen un total de 4.000 plantas de combustión registradas en el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes. En este contexto, la introducción de medidas que permitan mejorar la monitorización y control de los sistemas de combustión puede dar lugar a impactos muy beneficiosos tanto a nivel de eficiencia y reducción de consumos de combustibles, como de reducción de emisiones de gases contaminantes.

Durante los últimos tres años, CIRCE ha continuado consolidando el desarrollo de su línea de investigación de diagnóstico de la combustión basado en imagen, mediante diversas actividades realizadas en el marco de dos proyectos: el proyecto DISIRE financiado en el programa europeo H2020, en colaboración con Dow Chemical Ibérica, y el proyecto nacional EGLASS, del programa Retos Colaboración liderado por Verallia.

En ambos proyectos, se han llevado a cabo una serie de actividades orientadas a una alcanzar una combustión más eficiente y una reducción de las emisiones de óxidos de nitrógeno. Entre estas actividades se encuentra el desarrollo de una serie de herramientas para el diagnóstico de llama mediante el tratamiento digital de imágenes. Estas herramientas se han desarrollado y testeado tanto a nivel de laboratorio como de demostración en planta en ambos proyectos arrojando interesantes resultados.

Las herramientas desarrolladas permiten, por un lado la generación de alarmas para apoyar al operario en la detección de diversos tipos de malfunciones en el proceso de combustión, y, por otro, la obtención de modelos predictivos que permiten identificar nuevos y mejorados puntos de operación. La implementación de estos sistemas a nivel industrial cuenta con numerosos y muy variados beneficios que afectan a la operación, reducción de costes, mantenimiento y seguridad de los sistemas de combustión, así como a la digitalización de la industria y el avance hacia la Industria 4.0.