AFIR e ISO 15118: cómo afrontar el nuevo escenario regulatorio sin poner en riesgo tu infraestructura de recarga
La infraestructura de recarga para vehículos eléctricos está entrando en una etapa decisiva. Para operadores, energéticas y fabricantes, el crecimiento de la red ya no depende solo del despliegue de nuevos puntos, sino de tomar decisiones que aseguren que esas inversiones sigan siendo válidas en los próximos años.
Con la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Infraestructura para los Combustibles Alternativos (AFIR), la normativa deja de ser un marco orientativo y pasa a convertirse en un factor crítico que condiciona la planificación, la operación y la evolución de la infraestructura de recarga de acceso público.
Cuando el riesgo ya no es tecnológico, sino estratégico
En muchas organizaciones, la red de recarga se ha desplegado en un contexto de fuerte crecimiento, con presión por reducir plazos y contener costes. Sin embargo, el nuevo marco regulatorio introduce una pregunta incómoda para los responsables de operaciones y tecnología: ¿Estamos seguros de que los puntos de recarga que estamos instalando hoy cumplirán los requisitos que serán obligatorios mañana?
El riesgo no es menor. Un cargador que no cumpla con los requisitos del AFIR puede suponer:
- Inversiones que pierden valor antes de amortizarse
- Costes adicionales de actualización o sustitución
- Problemas de interoperabilidad con determinados vehículos
- Impacto directo en la experiencia del usuario final y en la reputación del operador
AFIR: un cambio de reglas que obliga a anticiparse
El AFIR establece requisitos técnicos obligatorios para los puntos de recarga de acceso público en toda la Unión Europea. Entre ellos, la adopción progresiva del estándar ISO 15118 marca un antes y un después en la forma en que vehículo y cargador se comunican.
Desde el pasado día 8 de enero de 2026, los puntos de recarga en corriente alternan que se construyan o renueven deberán cumplir con ISO 15118-2. Y, a partir de 2027 será obligatorio ISO 15118-20, una evolución que prepara la infraestructura para nuevos servicios y modelos de negocio.
Para un responsable de operaciones, estas fechas no son solo hitos normativos: son límites a partir de los cuales una mala decisión técnica puede convertirse en un problema operativo.
ISO 15118: qué implica realmente para la operación
Desde fuera, la ISO 15118 suele asociarse únicamente al concepto de Plug & Charge. Sin embargo, su impacto va mucho más allá. Su implementación afecta a la arquitectura del punto de recarga, al software, a la ciberseguridad y a la interoperabilidad con múltiples fabricantes de vehículos y plataformas backend.
En la práctica, esto implica gestionar:
- Actualizaciones complejas en cargadores ya desplegados
- Dependencias con proveedores tecnológicos
- Procesos de validación y ensayo que no siempre están bien definidos
- Incertidumbre de si una solución funcionará correctamente en condiciones reales de operación
La clave no es cumplir, sino saber cómo cumplir
En este contexto, el verdadero reto para operadores y energéticas no es simplemente “cumplir con la normativa”, sino entender cómo hacerlo sin comprometer la continuidad del servicio ni disparar los costes.
Aquí es donde la validación técnica y los ensayos cobran un papel fundamental. Antes de desplegar o actualizar infraestructura, es necesario responder con datos y pruebas a preguntas como:
- Qué cargadores pueden adaptarse y cuáles no
- Qué impacto tendrá la norma en la operación diaria
- Qué riesgos técnicos existen antes de llegar a la certificación o al mercado
CIRCE como socio técnico para reducir riesgos
Desde el Laboratorio de Movilidad Eléctrica de CIRCE trabajamos junto a fabricantes, operadores y compañías energéticas para convertir la incertidumbre normativa en decisiones técnicas informadas. Nuestro enfoque se basa en acompañar al cliente en todo el proceso: desde el análisis del impacto real del AFIR en su infraestructura, hasta la integración, validación y ensayo de soluciones basadas en ISO 15118, siempre con una visión práctica y orientada a la operación real.
El objetivo no es solo que una solución funcione en laboratorio, sino que sea fiable, interoperable y sostenible en el tiempo.
Anticiparse hoy para no corregir mañana
La experiencia demuestra que adaptarse tarde a una normativa de este calado suele traducirse en mayores costes y menor margen de maniobra. En cambio, anticiparse permite proteger las inversiones, mejorar la experiencia del usuario y preparar la infraestructura para los próximos pasos del mercado, como la gestión inteligente de la energía o la carga bidireccional.
En un entorno en el que la regulación avanza al mismo ritmo que la tecnología, contar con un socio técnico independiente puede marcar la diferencia entre reaccionar o liderar el cambio.
¿Hablamos de tu infraestructura?
Cada red de recarga tiene sus propias particularidades. En CIRCE te ayudamos a evaluar, validar y preparar infraestructuras reales para cumplir con el AFIR sin sorpresas.
Si quieres más información, no dudes en contactar con nuestro equipo técnico.
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