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Ley de Movilidad Sostenible: la movilidad entra en la agenda estratégica de las empresas

¿Y si adaptarte este mismo año a la Ley de Movilidad Sostenible fuera la diferencia entre llegar a tiempo o hacerlo con prisas, sobrecostes y riesgo de sanción?

¿Conoces el impacto real que la movilidad tiene en los costes, la energía y la sostenibilidad de tu empresa? ¿Y si la Ley de Movilidad Sostenible no fuera solo una obligación, sino una oportunidad para gestionar mejor tu organización?

Durante años, la movilidad ha sido un aspecto secundario en la gestión empresarial. Accesos, aparcamientos o transporte diario se resolvían de forma reactiva, sin una planificación estructurada. La Ley de Movilidad Sostenible, publicada en el BOE el 5 de diciembre de 2025, cambia este enfoque de forma clara y marca un punto de inflexión: por primera vez, la movilidad se incorpora de forma explícita a los instrumentos de planificación que afectan a empresas y grandes centros de actividad. No es un cambio a largo plazo ni una recomendación genérica. Es un marco con plazos definidos y consecuencias reales.

La movilidad deja de ser un asunto operativo

Los desplazamientos asociados a la actividad empresarial influyen directamente en el consumo energético, las emisiones de gases de efecto invernadero, los costes indirectos y la productividad. También condicionan la puntualidad, la seguridad y el bienestar de las personas trabajadoras.

La ley reconoce explícitamente que la movilidad debe gestionarse de forma planificada, coordinada y evaluable, lo que implica que las empresas dejan de poder tratarla como un problema puntual y pasan a tener que analizarla, planificarla y hacer seguimiento de las medidas implantadas.

El propio BOE reconoce la movilidad como un ámbito que debe gestionarse de forma planificada y medible, integrándola en las políticas públicas y privadas de sostenibilidad y eficiencia. Esto implica un cambio relevante para las empresas: la movilidad deja de ser una cuestión logística para convertirse en una variable estratégica del negocio.

En la práctica, la movilidad se incorpora al mismo nivel que otros ámbitos ya estratégicos para la empresa: energía, sostenibilidad, eficiencia operativa o ESG.

Por qué la Ley de Movilidad Sostenible llega ahora

El momento no es casual. La transición energética, los compromisos climáticos y el creciente peso de los criterios ESG están obligando a las organizaciones a revisar todas las fuentes de consumo y emisión, incluidas aquellas que tradicionalmente quedaban fuera del radar. Los desplazamientos laborales representan una parte significativa de la huella de carbono, especialmente en el alcance 3, y cada vez más clientes, inversores y administraciones exigen coherencia entre compromisos y decisiones reales.

La ley responde a este contexto estableciendo un marco estable de planificación, basado en datos, indicadores y seguimiento periódico.

Cuándo empiezan las obligaciones (y por qué conviene actuar ya)

La Ley de Movilidad Sostenible entró en vigor el 5 de diciembre de 2025, al día siguiente de su publicación en el BOE. Desde esa fecha comienzan a contar los plazos para las obligaciones específicas.

En el caso de los planes de movilidad sostenible al trabajo, las empresas afectadas disponen de un plazo de 24 meses, lo que sitúa el horizonte de obligatoriedad en torno al 5 de diciembre de 2027.

Además, una vez aprobado el plan, la ley exige:

  • Informes de seguimiento periódicos (con carácter general, cada dos años)
  • Comunicación de estos informes a las autoridades competentes

Aunque pueda parecer un plazo amplio, esperar al último momento suele traducirse en falta de datos, decisiones apresuradas y mayores costes. Por eso, 2026 es un año clave para analizar y planificar.

¿Qué ocurre si una empresa está afectada y no cumple?

La Ley de Movilidad Sostenible incorpora un régimen sancionador que conviene conocer, aunque no sea el eje de la estrategia.

De forma orientativa:

  • Infracciones leves: sanciones entre 101 € y 2.000 € (por ejemplo, no disponer del plan en plazo o no remitir información).
  • Infracciones graves: sanciones que pueden alcanzar hasta 6.000 €, en función de la gravedad o reiteración.

Más allá de la cuantía económica, el mayor riesgo suele estar en la pérdida de credibilidad, el acceso a ayudas y la exposición reputacional.

Anticiparse marca la diferencia 

No todas las empresas se verán afectadas del mismo modo, pero hay perfiles para los que anticiparse es especialmente estratégico:

  • Empresas con centros de trabajo de gran tamaño o alta concentración de personal
  • Grandes centros de actividad, áreas industriales o polos logísticos
  • Organizaciones en entornos urbanos o metropolitanos
  • Empresas con compromisos ESG, de descarbonización o certificaciones ambientales

La movilidad es cada vez más restrictiva con los modos no sostenibles, como por ejemplo el caso de las Zonas de Bajas Emisiones. Esto está pasando ya y no vale la pena esperar a la obligación para actuar.

¿Quieres saber cómo afecta la Ley de Movilidad Sostenible a tu organización?

Cada empresa y cada centro de actividad parte de una realidad distinta. Entender cómo encaja la Ley de Movilidad Sostenible en tu contexto concreto es el primer paso para anticiparte, reducir riesgos y aprovechar las oportunidades que abre la planificación de la movilidad.

En CIRCE acompañamos a empresas y grandes centros de actividad en el análisis, diseño y desarrollo de estrategias de movilidad sostenible basadas en datos, con una visión integral de eficiencia energética, descarbonización y sostenibilidad.

Si quieres analizar tu caso con nuestro equipo experto, ponte en contacto con nosotros y hablamos.

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